1.
Sacar muchas fotos
Todo fotógrafo profesional sabe que la única
manera de obtener fotos verdaderamente buenas es sacando
muchas fotos. No pienses que estás haciendo un
desperdicio. Primero, la práctica te va a ayudar
a mejorar. Y si explorás tu objeto un poco más
de lo normal, puede ser que tengas suerte y que descubras
un nuevo ángulo o pose que realmente funciona.
2. Acercate sin
miedo
En general, la tendencia es tomar fotos desde la cintura
hacia arriba y no está mal. Sin embargo, el usuario
puede probar con el zoom o acercarse al sujeto para
que abarque un área mayor dentro de la foto y
resalte gestos, expresiones o detalles de la cara.
3. Ojos rojos
En la mayoría de las cámaras digitales
hay una función que aminora el efecto de ojos
rojos. Esto sucede cuando no hay otra fuente de luz
que no sea el mismo flash. Para eliminar o reducir este
efecto no hay que olvidarse de activar esta función
antes de sacar la foto o, si se prefiere, encender antes
alguna luz en el ambiente.
4. Usar el flash
en modo automático
Suele suceder, en días con mucho sol o en horarios
especiales como el mediodía cuando los rayos
caen en forma perpendicular, que los sujetos salgan
oscuros o que se formen grandes sombras en la cara.
Si el usuario deja el flash en modo automático,
éste se activará para rellenar las regiones
oscuras y se logrará una foto más iluminada.
En algunas cámaras puede elegirse entre flash
de relleno (ideal para este ejemplo) y flash completo,
para tomas nocturnas y en lugares cerrados.
5. Tratar de
elegir un fondo simple
Muchas buenas fotos se arruinan debido a elementos de
distracción en el fondo o en el frente. Tomate
el tiempo necesario para componer tu toma. Además,
tratá de ver si hay algún reflejo que
cause distracción, como por ejemplo los que aparecen
cuando hay ventanas o superficies de metal en el fondo
de la escena. Tratá de componer tus fotos con
fondos limpios.
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